Hoy es 27 de Marzo de
1989, se supone que debería ser el día más feliz de mi vida.
Pero déjenme contarles
que justo ese día, domingo por la mañana, después de 2 meses de preparativos,
Para la fiesta: “comida, bebida, salón de eventos, música,
invitaciones y un etcétera muy largo.
Para la ceremonia
religiosa, las flores, las pláticas pre-matrimoniales, los padrinos, y todo lo
demás.
Para mi persona, no
acabaría pero les diré algunas cositas a los que no son mujer:
Primero el vestido, no
se imaginan ustedes lo que es escoger entre miles y miles de novias flacas,
rubias y de ojos azules algo bueno, bonito y barato porque segurito el novio
pagará la octava parte de lo que costará ahí empiezan las mentiras hacerle
creer que con sus billetillos nos alcanzará para vestirnos.
El tocado, el ramo, la
mancuerna todo tiene que coincidir que si el vestido lleva asares, el moño del
novio también, la respetó se lo merece; la corona en su cabello también, que
todo México se entere, jmm.. tanto luchar para no presumir… claro que no!!!
Azares en las copas, en el cuchillo para partir el pastel, azares en el ramo,
quien sabe que se venda más si los azares o las naranjas.
Los zapatos y empieza
nuestra peregrinación por todas las zapaterías que si tacón 8, 10 o 12 que si
blancos o plateados, que si abiertos o cerrados, que si decorados, no.. no… no…
pero ya no me van a servir para otra ocasión Y QUE!!! Es mi boda que sean los
únicos, es más, de preferencia exclusivos, porque quiero ser la novia mas linda
de todo el mundooo
Prueba de peinado, que
si chino, que si lacio; que si largo, que si corto, que si suelto, o atado, que
si chongo, media cola, que si copete o la frente lisa, que si color, mechas o
al natural, natural jaja…
Arreglo y limpieza de
los dientes, para que la sonrisa se vea genial en las fotos, Ah y que no se nos
olvide, la sesión de fotografías, que jamás las volvemos a ver, solo para los
que ni les interesó la boda y nos regalan una buena excusa de por qué se la
perdieron ahí van los cientos de todos y todas muy padres, que emoción, que
envidia, que bella, que bárbara te veías genial, waw, que lástima que me la
perdí y otra vez te reafirma su mentira por la que no estuvo ahí.
Vamos en mis tiempos
había que sacar una cita en cualquiera de los estudios de fotografía, que si
López Ruiz, que si García Cruz, que si la Unión hasta que finalmente decidíamos,
el más bueno, bonito y barato.
La música que se había
de escuchar en nuestro vals, algo inolvidable según yo, ¿les confieso? Ya ni me
acuerdo que bailamos…
Pero después de esta
larga introducción lo que enseguida les voy a contar si fue verdaderamente dramático,
regresemos al dizque “día más feliz de mi vida” 27 de Marzo de 1989, 9 de la
mañana, ah otro detallito que se me olvidó, ya la cosmetóloga hospedada en mi
casa, para no correr el riesgo de que estuviera ocupada; ah y vino desde
México, no piensen “cuanta sensualidad” era mi prima que también venía a la
fiesta de esponsales que ahora que lo recuerdo más bien parecía una obra de
teatro.
Cuando en eso pasa mi
hermano por mi cuarto y me dice, “despídete porque ni pienses que te vas a
llevar el carro”
QUE.. QUE…
Sin averiguación previa
suelto en llanto…
Que mi carro no se va
conmigo, ni soñarlo, yo creo que mejor no me caso debió haber pasado eso por mi
mente…
Mi amado carro que fue
testigo fiel de todos los esfuerzos que hice para que estuviera conmigo; 2 años
para ahorrar para el enganche y otros dos para pagarlo.
El que era todo mi
orgullo un Nissan yo creo que era año 70 u 80 ni me acuerdo pero lo que si
recuerdo es como lloré ante la sola amenaza de perderlo.
Cuando mi llanto se
volvió ruidoso, acudieron mi papá y mi mamá a consolarme y preguntarme que me
pasaba, cuál era el motivo de mi llanto tan incontenible.
Y entre sollozos como
niña a quien le quitan su caramelo les confesé que Armando mi hermano me dijo
que no me iba a llevar el carro, yo creo que contuvieron sus carcajadas, porque
me dice mi papá, y tu porqué le crees, quien es Armando para tomar esa
decisión, ya cálmate, mira como tienes esos ojos de hinchados, serénate y vente
a desayunar.
Ese es uno de los
momentos más dramáticos que he vivido
Pero apuesto que nada
supera el costo del día de tu boda, nada… es el día más caro de mi vida.