miércoles, 18 de enero de 2017

EL DÍA MÁS COSTOSO DE MI VIDA

 

Hoy es 27 de Marzo de 1989, se supone que debería ser el día más feliz de mi vida.

Pero déjenme contarles que justo ese día, domingo por la mañana, después de 2 meses de preparativos,

Para la fiesta:  “comida, bebida, salón de eventos, música, invitaciones y un etcétera muy largo.

Para la ceremonia religiosa, las flores, las pláticas pre-matrimoniales, los padrinos, y todo lo demás.

Para mi persona, no acabaría pero les diré algunas cositas a los que no son mujer:

Primero el vestido, no se imaginan ustedes lo que es escoger entre miles y miles de novias flacas, rubias y de ojos azules algo bueno, bonito y barato porque segurito el novio pagará la octava parte de lo que costará ahí empiezan las mentiras hacerle creer que con sus billetillos nos alcanzará para vestirnos.

El tocado, el ramo, la mancuerna todo tiene que coincidir que si el vestido lleva asares, el moño del novio también, la respetó se lo merece; la corona en su cabello también, que todo México se entere, jmm.. tanto luchar para no presumir… claro que no!!! Azares en las copas, en el cuchillo para partir el pastel, azares en el ramo, quien sabe que se venda más si los azares o las naranjas.

Los zapatos y empieza nuestra peregrinación por todas las zapaterías que si tacón 8, 10 o 12 que si blancos o plateados, que si abiertos o cerrados, que si decorados, no.. no… no… pero ya no me van a servir para otra ocasión Y QUE!!! Es mi boda que sean los únicos, es más, de preferencia exclusivos, porque quiero ser la novia mas linda de todo el mundooo

Prueba de peinado, que si chino, que si lacio; que si largo, que si corto, que si suelto, o atado, que si chongo, media cola, que si copete o la frente lisa, que si color, mechas o al natural, natural jaja…

Arreglo y limpieza de los dientes, para que la sonrisa se vea genial en las fotos, Ah y que no se nos olvide, la sesión de fotografías, que jamás las volvemos a ver, solo para los que ni les interesó la boda y nos regalan una buena excusa de por qué se la perdieron ahí van los cientos de todos y todas muy padres, que emoción, que envidia, que bella, que bárbara te veías genial, waw, que lástima que me la perdí y otra vez te reafirma su mentira por la que no estuvo ahí.

Vamos en mis tiempos había que sacar una cita en cualquiera de los estudios de fotografía, que si López Ruiz, que si García Cruz, que si la Unión hasta que finalmente decidíamos, el más bueno, bonito y barato.

La música que se había de escuchar en nuestro vals, algo inolvidable según yo, ¿les confieso? Ya ni me acuerdo que bailamos…

Pero después de esta larga introducción lo que enseguida les voy a contar si fue verdaderamente dramático, regresemos al dizque “día más feliz de mi vida” 27 de Marzo de 1989, 9 de la mañana, ah otro detallito que se me olvidó, ya la cosmetóloga hospedada en mi casa, para no correr el riesgo de que estuviera ocupada; ah y vino desde México, no piensen “cuanta sensualidad” era mi prima que también venía a la fiesta de esponsales que ahora que lo recuerdo más bien parecía una obra de teatro.

Cuando en eso pasa mi hermano por mi cuarto y me dice, “despídete porque ni pienses que te vas a llevar el carro”

QUE.. QUE…

Sin averiguación previa suelto en llanto…

Que mi carro no se va conmigo, ni soñarlo, yo creo que mejor no me caso debió haber pasado eso por mi mente…

Mi amado carro que fue testigo fiel de todos los esfuerzos que hice para que estuviera conmigo; 2 años para ahorrar para el enganche y otros dos para pagarlo.

El que era todo mi orgullo un Nissan yo creo que era año 70 u 80 ni me acuerdo pero lo que si recuerdo es como lloré ante la sola amenaza de perderlo.

Cuando mi llanto se volvió ruidoso, acudieron mi papá y mi mamá a consolarme y preguntarme que me pasaba, cuál era el motivo de mi llanto tan incontenible.

Y entre sollozos como niña a quien le quitan su caramelo les confesé que Armando mi hermano me dijo que no me iba a llevar el carro, yo creo que contuvieron sus carcajadas, porque me dice mi papá, y tu porqué le crees, quien es Armando para tomar esa decisión, ya cálmate, mira como tienes esos ojos de hinchados, serénate y vente a desayunar.

Ese es uno de los momentos más dramáticos que he vivido

Pero apuesto que nada supera el costo del día de tu boda, nada… es el día más caro de mi vida.

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